Tratamiento facial - Fotorejuvenecimiento

La energía que proviene de la luz tiene la capacidad de actuar sobre la piel envejecida o apagada y solucionar problemas específicos a nivel facial. Para emplear correctamente un haz de luz se emplean dos tipos de soluciones: el láser y la luz pulsada intensa conocido como IPL.

En cuanto a las técnicas que emplean IPL como fuente principal de luz, suelen estar indicadas para tratar problemas a nivel vascular o pequeñas venas y para el tratamiento de manchas debido a que pueden actuar a diferentes tipos de longitud de onda.

En cambio, el láser sólo puede actuar con una longitud de onda fija y lo hace de forma contínua.  Sus aplicaciones, como ya hemos visto en otros posts, son múltiples y van desde la eliminación de arrugas moderadas y produndas, hasta manchas y acné.

Hay una cosa que debemos tener en cuenta: no todos los tipos de laser se usan para lo mismo ni darán los mismos resultados. Existen más de 10 tipos de láseres que se emplean en el campo de la medicina estética y cada uno de ellos puede tener sus contraindicaciones, por lo que se hace necesario informarse previamente y conocer un poco más de ellos.